Por Camaleón
En un acto poco habitual, el obispo de la Diócesis Sonsón-Rionegro, monseñor Fidel León Cadavid Marín, dejó su cruz pectoral a los pies de la Virgen de Valvanera en su santuario de Sonsón.
Al término de la celebración eucarística realizada el pasado Martes Santo, el prelado se despojó de uno de los signos más representativos del ministerio episcopal y lo dejó suspendido sobre el lienzo que representa a la Santísima Virgen María de Valvanera, patrona de los campesinos, protectora de los campos y referente espiritual del cuidado de la creación.
El gesto ha sido interpretado por algunos sectores como un signo de profunda devoción mariana, así como una posible alusión simbólica al inicio de un periodo de transición en la diócesis.
Cabe recordar que, conforme a la normativa del derecho canónico, al cumplir los 75 años los obispos deben presentar su renuncia al Santo Padre, quien determina el momento en que esta será aceptada. En los próximos meses, monseñor Cadavid Marín alcanzará dicha edad, lo que abre un horizonte de expectativa en torno a la continuidad de su servicio pastoral.
En Sonsón, el gesto fue recibido con especial emotividad por parte de los fieles, que resaltaron la cercanía del obispo y su profunda devoción mariana.
El Periódico El Páramo expresa su reconocimiento a monseñor Fidel Cadavid Marín y le desea abundantes bendiciones en su ministerio episcopal.