En desarrollo del plan de operaciones “Ayacucho Plus”, tropas del Grupo de Caballería Mediana No. 4 “Juan del Corral”, adscritas al Ejército Nacional de Colombia, adelantaron un operativo contra la minería ilegal en la vereda Berlín, zona rural del municipio de Nariño, Antioquia, cercana a los límites con el departamento de Caldas.
La acción militar se ejecutó de manera conjunta con unidades especializadas y en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, como parte de una estrategia orientada a debilitar las economías ilícitas asociadas al Clan del Golfo, particularmente la subestructura conocida como “Gener Morales”, dedicada a la explotación ilícita de yacimientos mineros en la región.
Intervención a infraestructura minera ilegal
Durante el operativo fueron intervenidas 15 Unidades de Producción Minera (UPM), empleadas para la extracción ilegal de oro en la zona.
Asimismo, las autoridades reportaron la inutilización de maquinaria, equipos e insumos utilizados en esta actividad ilícita, entre ellos:
- 3 excavadoras
- 5 motores diésel industriales
- 7 motores adicionales
- 3 plantas eléctricas
- 5 motobombas
- 1 equipo de soldadura
- 8 clasificadoras metálicas
- 1 taladro industrial
- 3.100 metros de manguera
- 4.200 galones de ACPM
- 120 litros de lubricantes
- Insumos líquidos y sólidos para separación de metales
Impacto económico del operativo
De acuerdo con las autoridades, esta intervención representa una afectación cercana a los 2.555 millones de pesos en infraestructura y logística ilegal.
Se estima que la operación minera intervenida tenía una producción mensual aproximada de 24.000 gramos de oro, con un valor cercano a los 12.960 millones de pesos en el mercado ilegal. En total, el golpe a las finanzas de esta estructura criminal superaría los 15.515 millones de pesos.
Grave afectación ambiental
En el componente ambiental, las autoridades alertaron sobre la degradación de aproximadamente cinco hectáreas de bosque tropical, con la posible pérdida de cerca de 4.000 árboles y la afectación de fuentes hídricas asociadas al río Samaná, afluente de alta importancia en la región.
Río Samaná
Según estimaciones técnicas, la recuperación de estos ecosistemas podría tardar más de 40 años, debido al nivel de intervención y contaminación generado por la minería ilegal.
Continuidad de las operaciones
Las autoridades reiteraron que este tipo de acciones buscan debilitar las estructuras criminales que operan en el Oriente antioqueño y zonas limítrofes con Caldas, además de proteger los recursos naturales estratégicos de la región.
El Ejército Nacional confirmó que continuará desarrollando operaciones conjuntas para contrarrestar la explotación ilícita de yacimientos mineros y mitigar el impacto ambiental asociado a estas actividades.