Un convenio entre la Universidad de Antioquia, Cornare y Corpocaldas establece la primera capacidad de carga turística oficial para el Cerro La Vieja, en uno de los ecosistemas más frágiles del Oriente antioqueño.
El Páramo de Sonsón, uno de los reguladores hídricos más importantes del Oriente antioqueño, tiene ahora un número concreto que define cuánto turismo puede soportar sin degradarse: 14 visitantes por día en el sendero del Cerro La Vieja. Ese resultado emerge de un riguroso cálculo técnico desarrollado por investigadores de la Universidad de Antioquia dentro del marco del Plan de Manejo del Complejo de Páramos de Sonsón.
«La preservación del ecosistema está por encima de todo. Podemos organizar el turismo para que todas las personas tengan la posibilidad de conocer estos paisajes, pero siempre bajo ese principio.»— Juan Camilo Villegas, coordinador del Grupo de Investigación en Ecología Aplicada, Universidad de Antioquia
Una metodología internacional adaptada al páramo
El estudio utilizó la metodología Cifuentes, adoptada por Parques Nacionales Naturales de Colombia, que combina tres niveles de análisis: la capacidad de carga física —cuántas personas caben en el espacio—, la capacidad de carga real —que incorpora variables ambientales como pendientes, precipitación, brillo solar y presencia de especies endémicas— y la capacidad de carga efectiva, que considera la infraestructura disponible y la capacidad de atención de emergencias.
La cifra resultante, 14 turistas diarios, no es definitiva ni inmutable. Según los investigadores, mejoras en la infraestructura de senderos, la capacitación de guías y la atención médica podrían incrementarla en el futuro.
Un páramo con biodiversidad única y agua para el Oriente
Más allá del senderismo, el Páramo de Sonsón alberga especies endémicas registradas durante el estudio: ranas y escarabajos exclusivos del lugar, además de roble negro, una especie en estado vulnerable con veda nacional. El complejo también forma parte del Corredor del Puma, que conecta el Nordeste antioqueño con la zona Sur del departamento.
«Desde el páramo de Sonsón nacen las principales estrellas pluviales del Oriente. Su regulación hídrica le da toda la trascendencia a este plan de manejo.»— Albeiro Lopera Henao, coordinador de áreas protegidas, Cornare
Los frailejones también habitan el Cerro La Vieja, aunque en zonas de pendiente rocosa poco accesibles para el visitante común. Por esa razón, el plan de manejo no los incorporó en el estudio de senderismo: el recorrido técnico no llegó hasta los sectores donde se encuentran. Su presencia abre la puerta a futuros estudios de capacidad de carga para actividades de mayor exigencia, como el rápel, que requerirían una evaluación independiente.
«Sí lo hay, pero en áreas poco accesibles. No son fácilmente accesibles para un visitante que vaya al lugar. Por eso en el plan de manejo no lo identificaron, porque hasta donde se hizo el recorrido no lo evidenciaron.»— Albeiro Lopera Henao, coordinador de áreas protegidas, Cornare
Del estudio al decreto: el camino que falta
El plan de manejo fija los lineamientos técnicos, pero su aplicación no es automática. Para que el límite de 14 visitantes diarios sea vinculante, los municipios de Sonsón, Nariño y Argelia deben acoger la directriz mediante decretos locales y los prestadores de servicios turísticos deben reorganizarse para cumplirla. El municipio de Sonsón ya había emitido un decreto con esa cifra, lo que señala un camino viable para los demás.
La estrategia también incluye un portafolio de proyectos para diversificar la oferta turística: turismo agrícola, histórico-cultural y de naturaleza en otros puntos de los tres municipios, con el objetivo de reducir la presión sobre el Cerro La Vieja.
El convenio entre la Universidad de Antioquia, Cornare y Corpocaldas inició a finales de 2025 y se extiende hasta mediados de 2026.