Gremios, academia, empresarios y Gobernación coincidieron en que la articulación territorial será la clave para convertir las obras de infraestructura en desarrollo real para la subregión
El Oriente antioqueño avanza hacia la consolidación de un modelo de desarrollo basado en la asociatividad y la planificación territorial, con la mira puesta en convertirse en el principal corredor logístico del país. Así quedó planteado durante el Foro Empresarial: Oriente con Visión Competitiva, un encuentro que reunió al sector público, al empresariado, a la academia y a distintas instituciones regionales para trazar una hoja de ruta conjunta.
El evento fue organizado por Comfenalco Antioquia, la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI), la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño, la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, La Lonja, FENALCO Antioquia, la Universidad Católica de Oriente, el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) y la Gobernación de Antioquia.
Infraestructura sin gobernanza no basta
El mensaje central de la jornada fue claro: las grandes obras solo generan desarrollo cuando van de la mano de una visión de largo plazo, buena gobernanza territorial y coordinación entre instituciones, empresas, academia y ciudadanía. Bajo esa premisa, los asistentes analizaron cómo los proyectos de conectividad, logística e infraestructura pueden impulsar sectores estratégicos como el agro, el turismo, la industria y la bioeconomía, además de mejorar el bienestar de las comunidades.
Los participantes coincidieron en que la ubicación estratégica del Oriente, sumada al desarrollo vial, férreo, aeroportuario y portuario, abre la puerta para que la subregión se consolide como uno de los principales polos logísticos y productivos de Colombia. El reto, advirtieron, será que ese crecimiento sea planificado y no espontáneo.
El Eje de la Competitividad, la gran apuesta departamental
La apertura académica estuvo a cargo del Departamento Administrativo de Planeación de la Gobernación de Antioquia, que presentó el Eje para la Competitividad de Antioquia, una estrategia que busca integrar el Sistema Portuario de Urabá, los corredores férreos, la red vial y el Aeropuerto Internacional José María Córdova en un solo sistema logístico.
Según explicó Juan José Callejas, director técnico de la Dirección de Planeación Territorial, ese eje conectará al Oriente antioqueño con los puertos de Urabá y consolidará a Antioquia como el principal corredor logístico del país, con nuevas oportunidades para la producción, la inversión y el comercio.
De materializarse, la estrategia permitiría reducir tiempos y costos de transporte para los principales centros productivos del país, facilitar el acceso a mercados internacionales, fortalecer las exportaciones y atraer nuevas inversiones hacia la región.
El aeropuerto José María Córdova, motor de la transformación regional
Uno de los puntos que más atención concentró fue el papel del Aeropuerto Internacional José María Córdova como eje de transformación para el Oriente. Actualmente conecta a Antioquia con 17 países a través de 22 rutas internacionales directas, movilizó cerca de 14 millones de pasajeros durante 2024 y sostiene alrededor de 15 mil empleos en su cadena de valor.
Las proyecciones son aún más ambiciosas: se estima que para 2055 la terminal atenderá cerca de 43 millones de viajeros y duplicará su capacidad de carga aérea, lo que la convertiría en una de las principales plataformas logísticas de América Latina.
Ese horizonte de crecimiento, señalaron los expositores, exige una visión territorial que trascienda los límites municipales, razón por la cual el foro insistió en fortalecer la gobernanza y los esquemas asociativos para coordinar inversiones, planificar el uso del suelo y proteger los recursos naturales.
Ecodesarrollo 2050, la hoja de ruta ambiental
Carolina González Tabares, directora ejecutiva de la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño, destacó que la estrategia Ecodesarrollo 2050 es la hoja de ruta que debe orientar ese crecimiento de manera ordenada, fortaleciendo las capacidades productivas del territorio sin comprometer su riqueza ambiental.
En la misma línea se pronunció María José Bernal Gaviria, directora ejecutiva de FENALCO Antioquia, quien señaló que las grandes inversiones en infraestructura representan una oportunidad para que las empresas del Oriente incrementen su productividad, amplíen su participación en nuevos mercados y generen más empleo, siempre que exista una acción coordinada entre los actores regionales.
Proyectos estratégicos sobre la mesa
El panel de cierre, titulado «Competitividad, infraestructura y asociatividad territorial: oportunidades de visión conjunta», reafirmó que el futuro del Oriente dependerá de construir una gobernanza sólida capaz de sostener proyectos como:
- La segunda pista y una nueva terminal del Aeropuerto Internacional José María Córdova.
- El segundo Túnel de Oriente.
- La conexión vial entre La Ceja y La Pintada.
- La consolidación de una región aeroportuaria integrada.
Los panelistas coincidieron en que la asociatividad territorial no solo facilita la ejecución de estas obras, sino que también fortalece la capacidad institucional de los municipios para gestionar recursos, atraer inversión, compartir capacidades técnicas y responder de manera conjunta a los desafíos del crecimiento urbano y económico.
Juan Camilo Aguirre Zuluaga, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, resumió el desafío: que el crecimiento de la subregión sea ordenado, articulado y responda a una visión compartida que fortalezca tanto la competitividad como la calidad de vida de sus habitantes.
Por su parte, David Restrepo Garcés, gerente de Regiones de Comfenalco Antioquia, resaltó que la articulación entre las instituciones es lo que convierte el desarrollo económico en bienestar real para las familias y en un crecimiento equilibrado del territorio.
El mayor activo no es la infraestructura, sino la articulación
El Foro Empresarial dejó una conclusión que resonó entre los asistentes: el mayor activo del Oriente antioqueño no será únicamente su infraestructura, sino la capacidad de sus instituciones, empresarios, universidades y gobiernos locales para construir una visión compartida de desarrollo.
Bajo esa lógica, la asociatividad, la gobernanza territorial y la planificación estratégica se perfilan como las herramientas que permitirán transformar las grandes inversiones en más empleo, mayor competitividad, mejor conectividad, atracción de inversión, protección ambiental y una mejor calidad de vida para los habitantes de la región, proyectando al Oriente antioqueño como uno de los principales motores económicos de Colombia.
Fuente: CEO