En el municipio de Sonsón, Antioquia, se conserva viva la memoria de uno de sus hijos más ilustres: el Beato Fray Melquíades, religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios que entregó su vida en defensa de la fe católica durante la persecución religiosa de la Guerra Civil Española.
De Ramón Ramírez Zuluaga a Fray Melquíades
El hombre que hoy la Iglesia venera como beato nació en Sonsón el 13 de febrero de 1909 y fue bautizado dos días después, el 15 de febrero, por el presbítero Ignacio Botero, bajo el nombre de Ramón Ramírez Zuluaga.
A los 24 años de edad ingresó a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, congregación dedicada al cuidado de los enfermos, donde adoptó su nombre religioso: Fray Melquíades. El 25 de diciembre de 1934 profesó sus primeros votos y fue enviado a España, donde prestó servicio en una casa de atención a enfermos mentales.
Persecución y martirio
Su llegada a suelo español coincidió con un periodo de honda convulsión social y política. Tras dos años de permanencia allí, estalló una violenta persecución contra los católicos, impulsada por sectores comunistas y de la extrema izquierda. Durante esos años fueron asesinados numerosos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, cuya única «culpa» era pertenecer a la Iglesia Católica.
Junto a Fray Melquíades fueron asesinados otros 69 compañeros de su misma Orden Hospitalaria. Entre las víctimas se contaron también siete jóvenes colombianos, hermanos de la comunidad que se formaban y trabajaban en España; uno de ellos, precisamente, fue el propio Fray Melquíades.
Según el relato conservado por su comunidad, el religioso se negó a renegar de su fe y de su vida consagrada, y murió gritando: «¡Viva Cristo Rey!»
El camino a los altares
Años después del martirio, la Iglesia reconoció su testimonio de fe. Fray Melquíades fue beatificado en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el 25 de octubre de 1992, por su Santidad el papa Juan Pablo II.
Una reliquia para Sonsón
La devoción hacia el beato sonsoneño tuvo un capítulo reciente y significativo para la comunidad local. En la tarde del viernes 13 de febrero de 2026, una reliquia del Beato Fray Melquíades fue entronizada en la Catedral de Sonsón, durante una eucaristía presidida por monseñor Guillermo Orozco, obispo emérito de la Diócesis de Girardota.
Con este gesto, el pueblo de Sonsón estrecha aún más su vínculo con quien, nacido en sus calles bajo el nombre de Ramón Ramírez Zuluaga, se convirtió en signo de fidelidad y entrega hasta las últimas consecuencias.