El documento, elaborado junto con la Universidad de Antioquia, entra en su recta final: se espera tenerlo completo el 12 de septiembre. Contempla restricciones de acceso a sitios como el Cerro La Vieja, programas de reconversión productiva y una gerencia conjunta entre las dos corporaciones ambientales.

Las corporaciones autónomas regionales Cornare y Corpocaldas socializaron este domingo en Sonsón los avances del Plan de Manejo Ambiental del Complejo de Páramos de Sonsón (CPS), un instrumento que definirá durante los próximos diez años cómo se conservará, restaurará y usará uno de los ecosistemas de alta montaña más importantes de la región.

El plan es resultado de una alianza de 476 millones de pesos entre las dos corporaciones y la Universidad de Antioquia, encargada de elaborar el diagnóstico técnico, la zonificación, los usos del suelo y la propuesta programática del complejo.

Un territorio compartido entre dos departamentos

El Complejo de Páramos de Sonsón abarca 9.179 hectáreas repartidas en 19 polígonos, según la delimitación oficial hecha por el Ministerio de Ambiente en 2016. El 33,5 % del territorio (3.074 hectáreas) está en jurisdicción de Cornare, en los municipios de Sonsón, Nariño, Argelia y El Carmen de Viboral; el 66,5 % restante (6.105 hectáreas) corresponde a Corpocaldas, en Aguadas, Manzanares, Marulanda, Pácora, Pensilvania y Salamina.

Sonsón concentra el mayor número de polígonos del complejo —13 en total, varios compartidos con Nariño y Argelia—, la gran mayoría clasificados en preservación total.

El director general de Cornare, Javier Valencia González, explicó que el estudio se construyó sobre cuatro componentes: diagnóstico, zonificación, usos del suelo y una apuesta programática que guiará las acciones futuras, entre ellas pago por servicios ambientales, procesos de restauración y turismo de naturaleza regulado.

La zonificación: preservación, restauración y reconversión

De acuerdo con la infografía divulgada por las corporaciones, el 92,2 % del complejo (8.469 hectáreas) queda bajo la categoría de preservación, es decir, zonas de cobertura natural dominante donde solo se permite investigación, monitoreo y turismo científico controlado, sin ningún tipo de intervención agropecuaria.

Un 6,9 % (637 hectáreas) se clasificó como área de reconversión, donde hoy se desarrollan actividades agropecuarias incompatibles con la protección del páramo y que deberán transitar hacia sistemas productivos de bajo impacto. El 0,9 % restante (82 hectáreas) corresponde a zonas de restauración, sectores degradados que perdieron su cobertura natural y donde queda prohibida la ampliación agropecuaria y la minería.

Capacidad de carga: el debate por el Cerro La Vieja

Uno de los puntos más sensibles de la socialización fue la cantidad de visitantes que sube diariamente al Cerro La Vieja. El estudio de capacidad de carga elaborado por la Universidad de Antioquia estableció un límite de 14 personas por día para ese cerro en particular, aunque el análisis general para el conjunto de cerros del complejo habla de una cifra cercana a 46 visitantes, distribuidos por grupos.

Valencia González señaló que esa cifra todavía debe ser validada por Cornare, Corpocaldas y la administración municipal de Sonsón, y que en las próximas dos semanas ambas corporaciones revisarán con detalle la información entregada por la universidad para definir cómo se hará cumplir el límite sin afectar a los guías y operadores turísticos que dependen de esa actividad.

«Queremos fortalecer el turismo de naturaleza sin perjudicar a quienes están haciendo ese compromiso, pero también tenemos que proteger el páramo», afirmó el director de Cornare, quien anunció que se buscará establecer alianzas con los guías locales.

Una gerencia conjunta entre las dos corporaciones

El director general de Corpocaldas, Germán Alonso Páez Olaya, destacó que, tras año y medio de trabajo separado en cada territorio, la comisión conjunta creada en 2024 permitió unificar el plan de manejo. La entidad caldense subrayó la importancia hídrica del complejo, que abastece de agua a seis municipios de ese departamento.

Páez Olaya adelantó que la articulación entre ambas corporaciones no se limitará a la formulación del plan: también se administrará el complejo de forma conjunta, mediante una gerencia colectiva que hará seguimiento a los indicadores del documento una vez sea adoptado.

Entre las principales problemáticas identificadas en el lado de Caldas están la ganadería extensiva y la ampliación de la frontera agrícola, para las cuales se plantean procesos de reconversión productiva enmarcados en la Ley 1930 de 2018, norma que regula la gestión de los páramos en Colombia.

Cuatro líneas estratégicas para diez años

Según explicó Jhon Zapata Ochoa, coordinador del Plan de Manejo Ambiental, el componente programático del CPS se organiza en cuatro líneas u objetivos estratégicos, con vigencia de diez años conforme a la Ley 1930 de 2018 y la Resolución 0886 de 2018 del Ministerio de Ambiente:

  • Línea 1 – Conservación, restauración ecológica y ordenamiento predial: preservar y restaurar la integridad y funcionalidad ecológica del páramo y el bosque altoandino.
  • Línea 2 – Transición productiva: sustitución y reconversión de actividades agropecuarias, sistemas productivos sostenibles y turismo de naturaleza asociado a la economía territorial.
  • Línea 3 – Gobernanza, participación y educación ambiental: fortalecimiento institucional y comunitario, educación ambiental y monitoreo comunitario.
  • Línea 4 – Gestión del conocimiento y monitoreo socioecosistémico: evaluación y ajuste permanente del plan a partir de la evidencia recogida en las otras tres líneas.

Participación comunitaria, eje del proceso

Tanto Valencia González como Zapata Ochoa insistieron en que la gobernanza del plan incluyó a todos los municipios vinculados al complejo, no solo los de la jurisdicción de Cornare, sino también los de Caldas. «La conservación sin la participación comunitaria no tiene sentido», afirmó Zapata Ochoa, quien precisó que el plan no busca desplazar a las comunidades ni sus prácticas culturales, sino encaminarlas hacia una relación sostenible con el territorio.

Próximos pasos

El documento técnico se encuentra en un avance de entre el 90 % y el 95 %, y se espera recibirlo completo el 12 de septiembre. A partir de ese momento, Cornare y Corpocaldas iniciarán de manera independiente sus procesos internos de adopción del plan, previstos hacia finales de septiembre y comienzos de octubre, momento en el que también arrancaría formalmente la gerencia conjunta del complejo de páramos.

Con información de Cornare, Corpocaldas y la Universidad de Antioquia.