Unas 40 personas asistieron a la proyección de Páramos II: El Origen en el Bar de Henry y, al final, anotaron en tarjetas de papel sus compromisos para cuidar el páramo.
Cerca de 40 personas se reunieron anoche en el Bar de Henry para ver Páramos II: El Origen, en el marco de la proyección simultánea organizada por Fotosíntesis Colombia en más de 120 espacios de Colombia y otros países.
La función en Sonsón fue organizada por el Periódico El Páramo, con el apoyo de la Universidad de Antioquia Campus Sonsón y Aguas del Páramo.
Al terminar, los asistentes compartieron sus impresiones. En varias intervenciones, la película los llevó a pensar en el páramo de Sonsón y en el Cerro La Vieja.
“Un documental que movió muchas vibras”
Estefanía Marín agradeció el espacio y celebró haber sido parte de una proyección de alcance mundial. “Es muy chévere poder decir que estuvimos en una proyección a nivel mundial”, afirmó. Dijo que el documental “movió muchas vibras, muchos sentimientos” y que la hizo pensar en el páramo de Sonsón. Reconoció que el territorio necesita la agricultura y la ganadería para sobrevivir, pero señaló que hay acciones que se pueden dejar de hacer para reducir el deterioro de los ecosistemas.
Cristina Escobar, que ya había visto la primera entrega, destacó que esta nueva película vuelve a generar conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas y sobre la necesidad de conservarlos y protegerlos.
“El páramo tiene que ver con la vida”
Omar Osorio, dijo que el páramo está ligado al modo de vida de los territorios y que hablar de él es hablar del futuro. Para él, el principal aprendizaje es que hay que proteger el agua y los páramos, y juntarse con otros procesos y personas para construir alternativas y acciones colectivas por una vida digna.
Bryam López, señaló que a quienes tienen siempre cerca el páramo se les hace normal y pasan por alto que es un ecosistema muy frágil que les da el agua. Dijo que la sociedad de consumo y la forma extractiva de obtener recursos hacen difícil el cuidado. Valoró que el documental muestre tanto la belleza del páramo como la manera en que los pueblos indígenas lo conservan y lo viven.
Tarjetas con acciones para cuidar el páramo
La jornada cerró con una dinámica: cada asistente escribió en una tarjeta de papel una acción para cuidar el páramo. Entre las propuestas están:
- No subir al páramo si no hay un objetivo cultural, científico o de conservación, y que la alcaldía no promueva su visita.
- Apoyar al campesino, sembrar y recuperar semillas nativas y ancestrales.
- Reducir el consumo, no dejar basuras y cuestionar el papel de las multinacionales con una visión extractivista.
- Educar desde los colegios y transmitir a las nuevas generaciones el amor por el territorio.
- Impulsar políticas agrarias agroecológicas, proyectos comunitarios en áreas protegidas y una reforestación consciente según la función de cada especie.
- Estudiar y visibilizar problemas concretos del territorio.
“No pensemos más en qué planeta le dejaremos a nuestros hijos. Es mejor pensar en qué hijos le dejaremos a nuestro planeta”, escribió Santiago Marulanda. Otra participante, Juana Giraldo, resumió una idea frecuente de la noche: “El que no ama no cuida”.
Una película, muchos territorios
Páramos II: El Origen es la segunda entrega del proyecto transmedia sobre los ecosistemas de páramo de Fotosíntesis Colombia. Se estrenó en Señal Colombia y se lanzó en Maloka (Bogotá) en marzo de 2025. En julio de 2026 recibió el Premio del Público y el Premio del Jurado en el Festival de Cine Suramericano Bonito Cine Sur, en Brasil.
Para su codirector, Alejandro Calderón, la idea de la proyección simultánea era que la película “no termine cuando aparecen los créditos” y se convierta en un punto de encuentro entre territorios y comunidades. En Sonsón, la conversación y las tarjetas posteriores a la función respondieron a ese propósito.