La riqueza artística y simbólica que rodea a la Virgen de Valvanera en el municipio de Sonsón es el resultado de décadas de devoción y aportes de fieles que, como muestra de agradecimiento por favores recibidos, han contribuido con valiosas piezas que hoy conforman un verdadero patrimonio religioso e histórico.
Un retablo traído desde España
Uno de los primeros elementos destacados es el retablo principal, traído alrededor de 1930 desde España y elaborado por monjes benedictinos del monasterio de Valvanera. Esta pieza, considerada una joya artística, es de estilo barroco, con aristas doradas en laminilla de oro. El diseño presenta un solo cuerpo con tres calles y una espadaña ajustada a la medida del cuadro de la Virgen.
A este conjunto se suma el altar central, utilizado cuando la eucaristía se celebraba de espaldas al pueblo, elaborado en una tonelada de bronce dorado finamente trabajado.
Aportes y homenajes a lo largo del tiempo
Durante la década de 1940, se realizó otro homenaje significativo con el engaste del marco del cuadro en lingotes de plata. Posteriormente, el 1 de noviembre de 1954, se fundieron numerosas joyas donadas por los sonsoneños para la coronación canónica de la Virgen de Valvanera, autorizada por el Vaticano. De esta acción surgieron la corona, el rostrillo, la aureola monumental y otros elementos del conjunto.
En 1983, con motivo del centenario del templo, la Sociedad de Mejoras Públicas de Sonsón otorgó a la Virgen la máxima distinción local: la Mazorca de Oro, ubicada junto a la bandera del municipio.
Más adelante, en el año 2000, sacerdotes sonsoneños que celebraban sus bodas de plata sacerdotales donaron una guirnalda de rosas de plata colocada a los pies de la imagen.
Nuevas expresiones de devoción

En 2024, al cumplirse 70 años de la coronación canónica, se realizó una nueva coronación simbólica. La media corona añadida al marco contiene anillos donados por devotos, los cuales no fueron fundidos, sino conservados como testimonio visible de la fe y el agradecimiento individual.
Durante la reciente Semana Santa, se sumó el pectoral de monseñor Fidel León Cadavid Marín, una pieza artesanal momposina en filigrana de plata, con cadena del mismo material, que se incorpora al conjunto ornamental.
La cúpula y los símbolos marianos
Sobre el altar se levanta una cúpula de estilo bizantino elaborada en madera y láminas metálicas. Los vitrales representan a los evangelistas y en su base se encuentran cuatro medallones con los dogmas marianos: Mater Dei (Madre de Dios), Immaculata Conceptio (Inmaculada Concepción), Semper Virginis (Siempre Virgen) y Assumpta in Coelum (Asunta al Cielo).
El significado de los colores del templo
El templo también transmite un mensaje simbólico a través de sus colores:
- El café representa la madera natural del mobiliario.
- El gris corresponde a la estructura del edificio.
- El rojo, color propio de la Virgen de Valvanera, simboliza lo humano y la sangre.
- El dorado representa lo divino y la realeza de Dios.
La combinación del rojo y el dorado expresa la unión entre lo humano y lo divino, así como el vínculo entre el cielo y la tierra. Además, estos colores rinden homenaje a los indígenas sonsones, primeros pobladores del territorio y devotos tempranos de la Virgen.
Cada elemento del templo, desde el retablo hasta la cúpula, constituye un homenaje continuo a la Virgen de Valvanera, reflejando la historia, la fe y la identidad cultural de la comunidad sonsoneña.