Con un llamado a la paz, la justicia y la no repetición, instituciones y comunidad se unieron para rendir homenaje a las víctimas.
En el municipio de Sonsón se llevó a cabo la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, una jornada que reunió a diferentes instituciones civiles, militares, eclesiásticas y representantes de la sociedad civil con el propósito de rendir homenaje y expresar acompañamiento a quienes han sufrido las consecuencias de la violencia.
Durante el acto, autoridades locales destacaron la importancia de no dejar pasar desapercibida esta fecha, especialmente en un territorio que ha enfrentado situaciones complejas en materia de seguridad. El mensaje central fue de solidaridad con las víctimas, así como el compromiso de continuar trabajando por la justicia, la reparación y la construcción de paz.
La programación incluyó una conferencia realizada en la sede de ASOCOMUNAL, a cargo del presbítero Jorge Mario Naranjo Mejía, párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, quien compartió una reflexión centrada en la memoria desde la vida, el amor, el perdón y la reconciliación como caminos para la construcción de paz en el territorio. Posteriormente, se celebró una eucaristía y un acto de cierre en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, espacios que permitieron fortalecer el sentido de unidad y homenaje a las víctimas del conflicto armado.
La jornada contó con la participación de la Alcaldía de Sonsón, Personería Municipal, el Ejército Nacional, la Policía Nacional, la Mesa de Víctimas y diversos colectivos ciudadanos, quienes reiteraron la necesidad de acompañar a las personas afectadas por el conflicto y fortalecer los procesos de memoria histórica. Asimismo, se enfatizó en el apoyo institucional para orientar a las víctimas en sus derechos y en los procesos administrativos y judiciales ante entidades como la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas.
Uno de los llamados más reiterados durante la conmemoración fue recordar que las víctimas no están solas y que la construcción de paz es una responsabilidad colectiva. Desde las instituciones se destacó que este tipo de actos permiten honrar la memoria, promover la reconciliación y generar espacios de reflexión para evitar la repetición de hechos violentos.
Además, se resaltaron iniciativas comunitarias como los procesos de tejido y memoria, que han servido como herramientas simbólicas de sanación y reconstrucción del tejido social, fortaleciendo el acompañamiento emocional y la organización colectiva de las víctimas en el municipio.
La conmemoración concluyó con un mensaje de esperanza centrado en el perdón, la reconciliación y el compromiso de trabajar por una sociedad más justa, donde la memoria se construya desde el amor y la dignidad, como el mejor homenaje a quienes han sido afectados por el conflicto armado.