La obra del maestro Hugo Zapata, ubicada en el intercambio vial del Aeropuerto José María Córdova en Rionegro, recuperó sus colores originales tras un proceso de restauración adelantado por la Concesión Túnel Aburrá Oriente y AkzoNobel.

Después de más de dos décadas sin intervención, la emblemática escultura “Pórticos”, del reconocido artista colombiano Hugo Zapata, fue restaurada y recuperó sus colores originales gracias a un trabajo conjunto entre la Concesión Túnel Aburrá Oriente y la compañía AkzoNobel, a través de su marca International Paint.

La obra, ubicada en el intercambio vial de acceso al Aeropuerto Internacional José María Córdova, constituye uno de los referentes artísticos del Oriente antioqueño y es vista diariamente por miles de viajeros que llegan o salen de la región.

Durante cuatro semanas se adelantó el proceso de restauración que incluyó el tratamiento de 588 metros cuadrados de superficie y la aplicación de más de 40 galones de recubrimientos especializados para proteger la estructura metálica. Los trabajos permitieron retirar la oxidación acumulada y devolver a la escultura sus colores originales: amarillo, azul y rojo, inspirados en la bandera nacional de Colombia.

La escultura “Pórticos”, creada en la década de 1980 tras ganar el Concurso Nacional de Escultura Obra de Arte Público para el aeropuerto, está compuesta por seis marcos verticales de hierro que alcanzan los 18 metros de altura y 60 metros de ancho, convirtiéndose en un símbolo visual que dialoga con el paisaje del valle de San Nicolás.

Carlos Preciado, gerente de la Concesión Túnel Aburrá Oriente, destacó que esta intervención demuestra cómo el arte y la infraestructura pueden integrarse para mejorar la experiencia de quienes transitan por las vías de la región.

“Con su restauración demostramos que el arte puede conversar con la infraestructura, haciendo más agradable el tránsito de los usuarios por nuestras vías concesionadas”, señaló.

El proceso contó además con el acompañamiento de los custodios de la obra del maestro Zapata, quienes participaron en la selección de los colores originales con el fin de respetar la intención artística del escultor, fallecido el 3 de junio de 2025.

Carlos Zapata, familiar y albacea del artista, expresó su emoción al ver nuevamente la obra recuperada.

“Para la familia es una gran alegría encontrar esta obra restaurada con tanto profesionalismo. Es un regalo para la ciudad y una forma de mantener vivo el legado del maestro”, afirmó.

La restauración se realizó con pinturas especializadas de la marca International, desarrolladas para proteger estructuras metálicas en ambientes industriales y de alta exposición, tecnología que también ha sido utilizada en proyectos de gran escala en el mundo.

Con esta intervención, la Concesión Túnel Aburrá Oriente, su accionista mayoritario Odinsa, y AkzoNobel reafirman la importancia de preservar el arte público como parte del patrimonio cultural y paisajístico del Oriente antioqueño, fortaleciendo la identidad regional y la experiencia de quienes recorren la puerta aérea de Antioquia.