El departamento alcanzó 3.330.154 personas ocupadas en el primer semestre de 2025, con un crecimiento del 5 %, impulsado principalmente por el Valle de Aburrá. El reto para 2026 será mejorar la calidad del empleo y cerrar brechas territoriales y de género.
Antioquia llegó al primer semestre de 2025 con 3.330.154 personas ocupadas, lo que representa un crecimiento del 5 % frente al mismo periodo de 2024, casi dos puntos porcentuales por encima del promedio nacional. Sin embargo, el dinamismo del mercado laboral no se distribuye de manera homogénea en el territorio.
Así lo advierte el Tercer Informe de la Mesa del Empleo de Antioquia, que analiza la evolución del empleo en el departamento y plantea que el desafío para 2026 no será únicamente generar más puestos de trabajo, sino mejorar su calidad, acelerar la formalización y diversificar la base productiva en las subregiones.
Valle de Aburrá lidera el crecimiento
El informe señala que el empleo dependiente y por cuenta propia creció 5,6 % en el área metropolitana de Medellín entre el primer semestre de 2024 y el de 2025, superando a ciudades como Bogotá y Cali. En empleos de mayor calidad, el empleo dependiente formal aumentó 6,8 % en Medellín A.M., mientras que en Bogotá se registró una caída de 3,6 %.
En el Valle de Aburrá, el número de trabajadores dependientes aumentó 7,4 %, consolidando el empleo asalariado formal en esta subregión.
Más trabajo por cuenta propia en el resto del departamento
En contraste, en las demás subregiones de Antioquia el empleo dependiente cayó 1,9 %, mientras que el trabajo por cuenta propia creció 15,6 %, lo que evidencia una expansión de ocupaciones más vulnerables y con menores niveles de formalización.
El mercado laboral antioqueño refleja así profundas diferencias territoriales. Mientras el Valle de Aburrá y el Oriente concentran empleo formal en comercio, manufactura y servicios, subregiones como Magdalena Medio, Norte, Suroeste, Urabá, Bajo Cauca y Nordeste dependen en mayor medida de sectores primarios como agricultura y minería.
El empleo formal continúa altamente concentrado en el Valle de Aburrá, donde cerca del 40 % de la población en edad de trabajar cuenta con un empleo formal, seguido por el Oriente con un 21 %. En contraste, subregiones como Bajo Cauca, Suroeste y Occidente registran niveles inferiores al 10 %.
Sectores y dinámica empresarial
Agricultura, industria manufacturera y comercio explican el 60 % del aumento del empleo en el departamento. La construcción fue el único sector relevante que presentó caídas tanto en ocupación como en afiliación formal.
Las microempresas concentran el 55,9 % del empleo (1,86 millones de personas), aunque el mayor crecimiento se registró en empresas grandes, con un incremento del 16,7 %.
En términos de equidad de género, Antioquia registra 0,71 mujeres ocupadas por cada hombre, mejorando frente al indicador de 0,68 en 2018. No obstante, persisten brechas en afiliación formal a cajas de compensación familiar entre subregiones.
Calidad del empleo, el gran desafío para 2026
El informe concluye que el foco para 2026 debe centrarse en mejorar la calidad del empleo. Esto implica acelerar la formalización en territorios donde predominan ocupaciones más vulnerables, recuperar el empleo formal en el sector construcción y fortalecer la capacidad de contratación de pequeñas y medianas empresas.
También subraya la necesidad de diversificar la base productiva en las subregiones, para sostener la generación de empleo formal y reducir las brechas territoriales y de género.
La Mesa del Empleo de Antioquia, alianza interinstitucional conformada por Antioquia Cómo Vamos, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Comfama, Comfenalco Antioquia y Valor Público EAFIT, realiza seguimiento permanente a las tendencias del mercado laboral con base en datos del DANE y registros de afiliación a cajas de compensación.
Fuente: Comfama