Capítulo 51 | Hacer cosas humildes al no poder realizar las grandes

1. Hijo, no puedes perdurar continuamente en fervientes anhelos de virtud ni permanecer en un alto grado de contemplación. Algunas veces, por razón de la culpa original, es necesario descender a cosas más humildes y sobrellevar también la carga de esta vida corruptible aunque te cueste y sea contrario a tus deseos.

Mientras perdures en este cuerpo mortal, sentirás disgusto y aflicción de espíritu. Es ineludible que, mientras estés revestido de carne humana, gimas con frecuencia bajo las consecuencias de la carne que te impide dedicarte constantemente a los ejercicios espirituales y a la divina contemplación.

Lea también: ¿Un hombre será tal vez mejor porque es considerado mayor por otro hombre?

Fuente: Tomas de Kempis. La Imitación de Cristo. Edición Paulinas.

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