La campaña “Compasión por la Vida Silvestre” despliega operativos, jornadas pedagógicas y controles en todo el departamento.

Con el objetivo de prevenir el tráfico ilegal de especies silvestres en una de las temporadas más críticas del año, el Comité Interinstitucional de Flora y Fauna de Antioquia activó en el departamento la campaña “Compasión por la Vida Silvestre”, una estrategia que articula acciones de control, educación y sensibilización en diferentes subregiones.

Desde días previos a la Semana Santa, las entidades que conforman el comité adelantan una agenda conjunta que incluye jornadas pedagógicas en instituciones educativas, actividades lúdicas en parques principales, presencia en aeropuertos y terminales de transporte, así como operativos en plazas de mercado, ejes viales y zonas turísticas.

El despliegue interinstitucional cuenta con la participación de la Gobernación de Antioquia, autoridades ambientales como Cornare, Corantioquia, Corpourabá y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, además del acompañamiento de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.

Operativos y sensibilización en todo el territorio

La estrategia contempla decenas de operativos contra el tráfico ilegal de fauna y flora, más de 20 puestos de control en corredores estratégicos, cerca de 40 jornadas de sensibilización ciudadana y múltiples intervenciones en terminales, aeropuertos y espacios públicos.

Adicionalmente, se promueve la entrega de material vegetal sostenible como alternativa al uso de especies nativas durante el Domingo de Ramos, una práctica que históricamente ha generado presión sobre ecosistemas vulnerables.

Especies en riesgo

Durante esta temporada, el tráfico ilegal afecta principalmente especies como tortugas hicotea y morrocoy, perezosos, iguanas, armadillos, babillas, loras, guacamayas, primates y cangrejos azules, lo que evidencia el impacto sobre distintos grupos de fauna silvestre en el departamento.

Llamado a la ciudadanía

El CIFFA reiteró el llamado a la comunidad para evitar la compra, venta, consumo o tenencia de fauna silvestre, así como el uso de palma de cera y otras especies nativas en celebraciones religiosas.

Las autoridades recordaron que estas prácticas constituyen delitos ambientales que pueden acarrear penas de entre cinco y once años de prisión, además de multas que alcanzan hasta los 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Resultados previos

En 2025, la campaña logró resultados significativos: se realizaron 250 operativos de control, se sensibilizaron cerca de 23.000 personas y se recuperaron 53 individuos de fauna silvestre, cifras que respaldan la continuidad y fortalecimiento de esta estrategia en 2026.

Fuente: CIFFA