El Papa Francisco nombró como uno de sus capellanes al padre Francisco Ocampo Aristizábal

Este viernes 18 de marzo, la Diócesis de Sonsón Rionegro celebró 65 años de creación, con una celebración eucarística en la Catedral San Nicolás el Magno de Rionegro, presidida por monseñor Fidel León Cadavid Marín, obispo diocesano.

Esta semana contó con la presencia de monseñor Orlando Corrales, arzobispo de Santa Fe de Antioquia; monseñor Flavio Calle Zapata, arzobispo emérito de Ibagué, monseñor Giovanni Bicchierri, Secretario de la Nunciatura Apostólica en Colombia, y un significativo número de sacerdotes y fieles.

En la celebración, además, se hizo entrega del título de Capellán de Su Santidad, que fue otorgado por el Papa Francisco al presbítero Francisco Ocampo Aristizábal.

Semblanza de la vida y obra del Padre Francisco Ocampo Aristizábal

El Pbro. Francisco Ocampo Aristizábal nació en el municipio de El Santuario, vereda El Valle de María, el 14 de septiembre de 1935, hijo de Joaquín Ocampo y María de los Ángeles Aristizábal. Fue bautizado en la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá del mismo municipio por el Pbro. José Ignacio Botero.

Llegado a la edad escolar, cursó sus estudios primarios, inicialmente en su escuela veredal, y luego pasó al Colegio Parroquial que atendía hasta tercero de bachillerato. En el año 1952 ingresó al Seminario menor de Medellín y, posteriormente al Seminario Conciliar, para continuar sus estudios de Filosofía y Teología.

Es licenciado en ciencias religiosas de la Universidad Católica de Oriente, titulo obtenido 23 de enero de 1987. Esta misma universidad le confirió el título de Magíster en Humanidades, Honoris Causa, por su labor pastoral y educativa en beneficio de las gentes de la región, en octubre de 2019.

Recibió la ordenación diaconal el dos (2) de julio1961; y el ocho (8) de diciembre del mismo año la ordenación presbiteral de manos del excelentísimo señor Alfredo Rubio Díaz, obispo de la Diócesis de Sonsón.

Inició su ministerio sacerdotal como vicario cooperador de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Marinilla, donde prestó además el servicio como profesor de filosofía en el Colegio Nacional de San José de enero a septiembre de 1962.

De Marinilla es trasladado como vicario cooperador a la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria del municipio de Guarne donde trabajó de octubre 1962 a febrero de 1963; luego fue nombrado vicario cooperador de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Abejorral donde permaneció entre febrero de 1963 y enero de 1964. 

El 25 de enero de 1964 fue enviado como vicario cooperador a la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de El Peñol y capellán de los campamentos de trabajadores que las Empresas Públicas de Medellín tenían en el río Nare con motivo de la construcción de la represa El Peñol Guatapé.

Cuando el padre Ocampo Aristizábal llega a El Peñol, las Empresas Públicas de Medellín estaban iniciando los trabajos de construcción de la represa del río Nare. Profesionales, trabajadores y gentes de diversa índole inundaban la región donde se realizaban los trabajos, sembrando inquietud, no sólo por la construcción de la obra sino porque todo esto traía consigo un cambio de costumbres para la población en referencia a lo social, familiar y religioso.

La acción de la parroquia, con el padre Francisco como acompañante idóneo de la comunidad, es eficaz e inmediata: promueve el Sindicato de Agricultores, lo organiza y orienta la problemática. Fomenta las Juntas de Acción Comunal. En el Consejo Presbiteral Diocesano, expone la situación social donde se conviene solicitar el estudio evaluativo que, posteriormente, le fue confiado a “Codesarrollo” y fue la base para el Contrato Maestro y el Contrato Parroquial que, a la postre, pese a los descontentos, fueron los instrumentos conciliadores y orientadores de las acciones de compensación y retribución por las obras, tanto para las familias como para las instituciones públicas y privadas, entre ellas, para el municipio y la Parroquia de El Peñol.

Todos estos esfuerzos contribuyeron en la consolidación de una nueva cabecera municipal, el Nuevo Peñol, donde el Padre Francisco con su presencia activa animó la comunidad y sus feligreses, acompañándolos, apoyándolos y sirviendo de vocero en muchas circunstancias.

En el mes de enero de 1979 fue nombrado por el excelentísimo señor Alfonso Uribe Jaramillo, párroco de  Nuestra Señora del Carmen del municipio de Guatapé, tomando posesión el 9 de julio del mismo mes, encargo que cumplió hasta el 24 de septiembre de 1980, luego recibió el encargo de vicario parroquial de las parroquias de El Peñol y Guatapé hasta el año 1983, donde es nombrado de Nuestra Señora de Chiquinquirá El Peñol, posesionándose el 20 de junio, oficio que desempeñó hasta septiembre de 1998, cuando pasó a la parroquia de Jesús Nazareno, en Rionegro, hasta diciembre del año 2003.

Su presencia ha sido de gran importancia para la construcción y consolidación social de la comunidad peñolense. Entre otra de sus obras y tal vez la que le lleva a un reconocimiento regional, departamental y nacional, la idea de llevar la educación al campo adaptándola al modelo de la Fundación para la Aplicación y Enseñanza de las Ciencias – FUNDAEC, que se apoyaba en un Sistema de Aprendizaje Tutorial, de esta manera se dieron los primeros pasos para lo que hoy es “COREDI” Corporación Educativa para el Desarrollo Integral, entidad creada para prestar el servicio educativo a las comunidades rurales, llevando la educación a través de la cobertura educativa. 

Fue condecorado en la ciudad de Marinilla con el Escudo de la Ciudad, en Categoría de Oro en año 2017; ha sido Miembro del Consejo Presbiteral entre los años de 1969 a 1989, de 1993 a 1996, de 2006 a 2013 y miembro del Colegio de Consultores entre los años 2006 a 2011.

El padre Francisco, con su inquietud, capacidad de trabajo y entrega a la comunidad, como pastor abnegado continúo su trabajo pastoral en el proyecto del Templo Natural “El Marial” en El Peñol, donde ha estado trabajando desde el año 1983 por el embellecimiento de este lugar; en este último lustro, ha dedicado su fuerza y su energía en construir comunidad cristiana, haciendo de éste un lugar un centro  de turismo religioso, donde muchas personas de la ciudad y los municipios vecinos se acercan a atributar amor y veneración a la Virgen María, bajo la advocación de la “Divina Pastora”.

Algunas instituciones públicas y privadas como la Cámara de Representantes, la Asamblea de Antioquia, COREDI, CORNARE, administraciones municipales del Oriente antioqueño, quisieron rendir homenaje de gratitud al padre Francisco Ocampo y publicaron el libro: “Legado del Padre Pacho”.

La vida del padre Francisco Ocampo ha sido de servicio; su palabra siempre está acompañada de la acción; es un hombre que trabaja sin manifestar cansancio, sin vacaciones, siempre con diligencia y presteza.

Tiene una especial predilección como Pastor, de las personas más necesitadas, especialmente del campesinado a quien ha buscado favorecer desde los años sesenta por medio de la educación rural; este ha sido el motor a partir del cual ha gestado importantes obras que han propendido por el «Desarrollo Humano Integral» iluminado por la Encíclica “Populorum Progressio” del Papa San Pablo VI, comprendiendo que “si el desarrollo no es integral, no es desarrollo”.

Monseñor Francisco Ocampo Aristizábal

El título de «Monseñor», entendido como Capellán de Su Santidad, corresponde a un título honorífico concedido por el Romano Pontífice como una concesión especial a un presbítero, generalmente por petición del obispo diocesano. Esta dignidad es conferida a los presbíteros que son considerados dignos en virtud de sus cualidades humanas y cristianas y por haber realizado contribuciones invaluables a la comunidad eclesial.

El Papa Francisco, en gesto de reconocimiento de la invaluable obra que ha desarrollado el padre Francisco Ocampo Aristizábal en bien de la Iglesia Universal, representada en el territorio diocesano Sonsón Rionegro, le concede éste título honorifico de Capellán de Su Santidad, dadas sus denotadas cualidades humanas, su ejemplo de vida cristiana y su genuino celo pastoral por las comunidades que a él han sido encomendadas, procurando en ellas un desarrollo humano integral a la luz de la Palabra de Dios y del magisterio de la Iglesia.

A partir de este momento, éste servidor se conocerá y será llamado monseñor Francisco Ocampo Aristizábal.

«El Sumo Pontífice Francisco ha elegido entre sus capellanes al reverendo señor Francisco Ocampo Aristizábal de la Diócesis Sonsón – Rionegro para que al mismo reverendo se le anuncie oportunamente. Dado desde los edificios vaticanos el día 18 enero del año 2022».

Monseñor Giovanni Bicchierri, secretario de la Nunciatura Apostólica en Colombia hizo entrega oficial a monseñor Francisco Ocampo del título que lo acredita como Capellán de su Santidad.

Fuente: Diócesis Sonsón Rionegro

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