Capítulo 32|Renunciar a sí mismo y a todo deseo

6.Hijo, no puedes disfrutar de perfecta libertad si no renuncias totalmente a ti mismo. Están como atados con grillos todos los ricos y los que se aman a sí mismos, los codiciosos, los curiosos, los vagabundos y los que buscan siempre las cosas agradables y no las de Jesucristo, los que siempre inventan y tienen nuevos proyectos que no han de durar.

En efecto, todo lo que no procede de Dios perecerá. Graba en tu mente esta breve y perfecta sentencia. Déjalo todo y lo hallarás todo. Abandona la codicia y encontrarás serenidad. Medita bien todo esto y cuando lo hayas cumplido lo entenderás todo.

Lea también: La naturaleza mira lo exterior del hombre; la gracia penetra en lo interior

Fuente: Tomas de Kempis. La Imitación de Cristo. Edición Paulinas.

Share this...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter