Por Camaleón
Hace ya más de un año se silenció nuestra emisora tradicional, la que llevó música, entretenimiento, noticias y muchas cosas más a nuestro pueblo y sobre todo a nuestros campesinos.
Toda una institución y una herramienta poderosa para crear y mantener vida comunitaria, sentido de pertenencia, por hablar solo de uno de los impactos positivos.
60 años de historia y de esfuerzo de muchos pioneros desaparecieron como por encanto.
Después de la titánica acción de los fundadores y de la colaboración de todo el pueblo, la emisora pasó a Servicoops y se mantuvo por un tiempo con una mediocridad palpable para luego perderse en la noche del olvido.
¿Qué razón nos dará Servicoops? ¿Su consejo de administración, su gerencia, su junta de vigilancia?
La emisora no es solamente un patrimonio económico, señores, es un bien cultural, comunitario y de desarrollo.
El pueblo merece y necesita una explicación. La esperamos.