Si escuchas mi palabra, no prestarás atención ni siquiera a diez mil palabras de los hombres
2. Si te miras más detenidamente, verás cómo viven en ti todavía el mundo y el vano deseo de agradar a los hombres. Si aún rehúyes la sumisión y la…
2. Si te miras más detenidamente, verás cómo viven en ti todavía el mundo y el vano deseo de agradar a los hombres. Si aún rehúyes la sumisión y la…
1.Hijo, mantente firme y espera en mí. ¿Qué son las palabras sino palabras? Vuelan por el aire, pero no hieren la piedra. Si eres culpable, piensa decididamente en enmendarte. Aunque…
5. Qué lindo es y cuánta paz produce guardar silencio acerca de los demás, no creer todo indistintamente y no contarlo con ligereza a los otros en la primera oportunidad;…
4. Con cuanta prudencia nos advertiste que nos guardáramos de los hombres, que los enemigos del hombre son los de su casa (Mt. 10, 36), y que no debemos prestarle…
3. Qué profunda sabiduría tuvo aquella santa alma que pudo decir: «Mi espíritu está firme y cimentado en Cristo» (Santa Agueda). Si así fuera también para mí, no me atormentaría…
2. ¿Qué hombre hay que sea tan cauto y tan cuidadoso en todo, que sepa controlar siempre a sí mismo de manera que nunca caiga en algún engaño o incertidumbre?…
3. ¡Señor, dame tu ayuda en la tribulación, porque es vano el socorro del hombre (Sal. 59, 13). Cuántas veces no encontré fidelidad donde más pensé que debía estar y…
2. ¡Señor, adónde hemos llegado! Se llora por un daño material y se trabaja y se corre por una pequeña ganancia. En cambio, los perjuicios espirituales se olvidan y apenas…
1.Hijo, te conviene ignorar muchas cosas y estimarte como muerto sobre la tierra y como uno para el cual todo el mundo está crucificado. Hay muchas otras cosas, además, que…
4. Hubo alguien que, con sólo amarme entrañablemente, aprendió cosas divinas y sus palabras eran maravillosas. Abandonándolo todo había aprendido más que aplicándose a sutiles disquisiciones. A unos le hablo…